Y seguimos con la terapia Tomatis 2


foto daniel tomatis 2015 2

Hemos aprovechado las vacaciones de Semana Santa para continuar con una terapia que llevamos realizando en periodos más o menos regulares desde hace unos seis años. Me refiero a la terapia Tomatis.

Comenzamos a realizarla de la mano de Maria Antonia Crevillen en su clínica de Archena (normalmente reparte su tiempo entre Alicante y Archena), allá por el año 2009 y después del bloque de inicio hemos intentado mantener una constancia en el seguimiento de dicha terapia, constancia que se ha traducido en la realización de bloques de entre 30 y 40 sesiones siempre coincidiendo con las vacaciones de Navidad, Semana Santa y Verano.

Para quien no conozca Tomatis, sólo aclarar que cada sesión tiene una duración de media hora y Daniel realiza cuatro sesiones diarias durante dos semanas seguidas. Sólo se requiere estar relajado en la medida de lo posible durante las sesiones, escuchando música a través de los cascos y disfrutando del amigo Mozart!!

El estímulo auditivo se realiza por medio del “Oído Electrónico”, que es un complejo simulador electrónico del oído humano que el Dr. Tomatis desarrolló para que el oído establezca o recupere su potencialidad. Que permite reeducar la escucha de la persona a través de: restituir las frecuencias perdidas, aportar al cerebro la energía necesaria para su dinamismo, asegurar el equilibrio del cuerpo, la apertura sensorial y ordenamiento neurofuncional y reestructurar los circuitos de control de la voz y del lenguaje.

Tomatis puede ser un gran apoyo para: problemas de aprendizaje (mejora la comprensión oral y escrita), trastornos del comportamiento (ayuda en casos de hiperactividad y estados de ansiedad), problemas psicomotores (mejora el equilibrio y la coordinación), integración de idiomas, embarazo y parto, crecimiento personal (mejora la memoria y la concentración) y para la voz, la música y el canto (mejora la calidad del timbre, la afinación, el ritmo, la vocalización, etc).

También quisiera matizar que cuando hablo de Tomatis, como de cualquier otra terapia, no hablo de milagros. La constancia es la clave de todo bajo mi punto de vista. No se trata de hacer un primer bloque de sesiones y después me olvido de todo, esto no funciona así. Debemos ser constantes porque a veces no vemos los resultados hasta que comenzamos a trabajar con otras terapias, así ha sucedido en nuestro caso. Es como si Tomatis fuera capaz de allanar el camino y dejarlo todo preparado y libre de obstáculos para que las otras terapias que estamos haciendo sean capaces de llegar mejor al origen del problema y por lo tanto sean más efectivas. Por lo menos así ha ocurrido con Daniel.

Sólo me queda agradecer a Toñy su infinita paciencia y su cariño. Contamos con una terapeuta que cree realmente en los beneficios de Tomatis, esto es algo muy importante para mi porque pones a tu hijo en las manos de una profesional que cree realmente en lo que hace y que intenta llevarlo a cabo con la mayor honestidad posible e intentando ayudar en todo lo que pueda, esto no tiene precio. Muchísimas gracias

foto daniel tomatis 3

foto daniel tomatis 2


Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 Comentarios en “Y seguimos con la terapia Tomatis

  • Mª Antonia Crevillén

    Muchísimas gracias Mar por tu confianza y constancia.
    Como indicas muy bien la constancia es vital, y en el caso de una parálisis cerebral o un autismo son carreras de fondo. La sinergia de terapias es muy importante además de otros factores como por ejemplo la alimentación.
    Esperar resultados “visibles” inmediatos no es realista y conduce al desaliento. Lo visible es el resultado de lo invisible, de todos esos procesos y estados internos que son necesarios de aprender, modificar, integrar, estimular. Cada persona y cada situación lleva su ritmo y su tiempo.
    Es un gozo ver el desarrollo de Daniel a lo largo de estos seis años y un privilegio haber contribuido a través de las sesiones Tomatis a este desarrollo. En este último bloque fue muy hermoso el “bailar” con él siguiendo el ritmo de la música, en ocasiones fue él el que me llevaba.